Realmente nunca he sido fanático de los juegos de pelea, más allá de dos o tres títulos; entre ellos Street Fighter II, Killer Instinct, Marvel vs Capcom (1 y 2), Guilty Gear y, por supuesto, la saga de Super Smash Bros. Así, Mortal Kombat siempre fue un juego con el que tuve sentimientos encontrados y no lograba disfrutar sus entregas hasta ahora.

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